01 marzo, 2010

¿Por qué fumar Narguile-Cachimba-Pipa-Shisha?



Buenas tardes hechizados del narguile. Había pensado hacer un pequeño estudio sobre el narguile y su historia, pero ¿para qué decir lo que bien está explicado en otras webs?
El sitio cachimba.es nos ofrece ya unos textos e imágenes interesantísimo sobre la historia y la preparación de un narguile. Palabra que da título a mi querido pequeño y que fuma la oruga de Alicia (si te fijas en la cabecera lo verás) Así pues yo me dedicaré a explicar por qué fumo pipa, cachimba, shisha o narguile, como prefirais. Y así entenderis un poco más porque mi blog desde ahora y para siempre se va a llamar así. (Excepto que me obligen por causas mayores y ya seguramente no sería este blog el mismo...)

Hace tantos años que apenas logro recordar, entré en la tetería de Segovia, conocida como
La tetería (realmente se llamaba: Tetería Damasco) para probar una cachimba por primera vez en mi vida. Sensaciones y momentos inolvidable me trajo aquel pequeño rincón de la ciudad medieval.
Con el tiempo la cerraron y para cuando abrieron otro establecimiento donde fumar pipa la mayoría de narguilistas ya teníamos una propia o la tendríamos. En la foto de la derecha mi GÉMINIS, alias Fuman-Two, y sus cobras ALBUS y SEVERUS :)
(Antes tuve y de hecho sigo teniendo otra de metal, plateada, de una sola manguera, la pequeña Slytherin (?), pero para fumar siempre mejor con una base de cristal, más higiénico)

Fumar pipa para mi no es fumar por fumar, como puede que haya gente que lo haga con los cigarrillos. Para mí es conseguir un momento de tranquilidad, o eso al menos intento, porque otras veces, por las circustancias, no es un paisaje idílico que digamos; ya sea por la música desacorde, los gritos, la gente de fiesta... Pero una buena pipa es dificilmente rechazable.


Pero generalmente el tiempo que fumo pipa es para la relajación y casi siempre para la conversación o el disfrute de compañía, porque normalmente fumo acompañada. De todos modos de vez en cuando se agradece una pipilla solitaria con buena música de fondo. (Viendo LOST, lo recomiendo tanto como no xD) Es un buen espacio para olvidarte de algunos problemas y pasar un tiempo entrañable. (Es verdad que a veces... dependiendo de las mezclas te dan unos dolores de cabeza... xP)

El sabor de la pipa es para mi agradable, me encanta de hecho (cuando no sabe a carbón quemado) y disfruto con la manipulación de lo que llamamos COBRA (la manguera, para los no iniciados en mi jerga) y aspirar de ella, soltar el humo, jugar con las oes, con las nubes que formas, IMAGINAR, SOÑAR, SENTIR...

Realmente pipear es algo que me entusiasma. No estoy enganchada, igual que a mucha gente que veo a mi alrededor con el tabaco. Es cierto que me echo unas fumadas cuando puedo, y es que ME GUSTA, pero no me asalta un furioso y rabioso mono compulsivo. Puedo pasar días y días sin fumar, aunque la eche de menos, porque si es verdad que a veces se extrañan esos momentos con los amigos, en familia, conversaciones, risas, silencios... Son los momentos shisha.

No os voy a decir que os engancheis, de hecho si os la recomiendo tal vez parezca que no valoro vuestra vida. Pero creo que al menos una sesión pipera en vuestra vida podría ser (dejémoslo así) una experiencia imprescindible.

Y ahora con vuestro permiso me retiro, creo que me voy a hacer una delicada mezcla de margarita y menta que mmmmmmm ;)




PD: aunque en la foto grupal parezca que estábamos en una Jaima de Marruecos, la verdad es que estábamos en el salón de una amiga que previamente habíamos decorado para una sesión de fotos.

2 comentarios:

CrisTina dijo...[Responder]

Te falta el refrán propio al final, que es una buena reflexión además.

Es nuestro momento de risas, de descanso, de placer, de relajación. Adoramos la pipa, y un fin de semana sin pipa no es lo mismo.

LNA dijo...[Responder]

lo escribes con tanto sentimiento que hasta me han entrado ganas de probar la pipa... xD
pero no, gracias :P