Tampoco serán críticas de películas del cine, sino simplemente de aquellas que voy viendo, ya sean de hace un año o de quince. Y algunas que haya visto y me encanten...irán también apareciendo.
Hoy hablaré sobre SIMONE de Andrew Niccol.

Un genial Al Pacino interpreta a Viktor Taransky, un director de cine fracasado que un día recibe el legado de un científico chiflado. Esta es Simone y el programa con qué controlarla. Se convertirá en un ídolo de masas rápidamente... pero ¿Cuánto podrá Taransky seguir ocultando la verdad?
Me ha gustado bastante por eso de ver a un Al Pacino en un papel más gracioso y porque la temática de la película guarda un trasfondo interesante: sobre los ídolos de mesas, el por qué adoramos a una persona, en los actores de hoy día y sus excentricidades o más bien sus caprichos... y en general en la industria cinematográfica... ¿Dónde están los sueños de antaño, esos que aspiraban a ser algo más que puro dinero? Yo tengo fe en que haya gente que luche aún por crear obras de arte... sin pensar en la pasta que pueda o no conseguir con ella.
La trama se desarrolla sin aburrir, de hecho sigues atento para ver que ocurrencias tiene el director Taransky para seguir adelante con su locura y la de los millones de seguidores de su "creación".
Puntuación: 8
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